Nuestra misión: ser humildes con la educación

Ser humildes con la educación es ser humildes con la realidad que nos circunstancia. Y tal y como apuntó el filosofo español José Ortega y Gasset en su obra Meditaciones del Quijote (1914): “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. En este sentido, la educación ha de apuntar hacia allí, y por ello, desde Al arte una ventana proponemos una educación orientada a tratar con la problemática que el sistema hegemónico ha articulado en las últimas décadas nuestra forma de vivir: Hiperconectividad, violencia visual, aceleración del tiempo, una experiencia presentista, la afirmación de lo patriarcal, y con todo, la negación de todo pensamiento crítico y el desarrollo integral de todo ser humano  

 Y POR QUÉ EL ARTE COMO VÍA DE CONOCIMIENTO? 

 La presencia cotidiana de nuevas tecnologías y canales de información Instagram, Tik Tok, los videojuegos o las series de televisión han supuesto un significativo aumento de las imágenes, lo cuál ha llevado a la construcción de lo que podemos denominar el mundo imagen. De alguna manera podemos decir que las imágenes nos constituyen, pero, al mismo tiempo, nos resulta muy difícil dialogar con ellas, conocer su parte de realidad y de la que no para dejar de lado el conflicto y la dependencia hacia ellas. Y esto nos resulta difícil porque no existen instituciones que nos enseñen a ello. En estos momentos donde las imágenes transforman nuestras vidas, el verdadero problema es aprender a mirarlas. Esto nos lleva a la educación como oportunidad para hacerlo y concretamente a la educación que trabaja con las imágenes: la educación artística. Y en especial a las artes contemporáneas, porque es uno de los pocos grupos de imágenes que pretenden despertar nuestra conciencia crítica a los problemas de las sociedades contemporáneas. Sí hasta ahora la educación artística ha estado basada en aprender técnicas y dar la oportunidad de expresarse sin ningún fin mismo que el de pasar el rato o hacer manualidades, Al arte una ventana propone reconciliarlas y saberlas importantes por igual: la técnica y la producción de conocimiento. Porque debemos tener en cuenta de que no hay forma que no tenga contenido. Porque principalmente, desde principios del siglo pasado, los procesos de producción de las obras de arte dejaron atrás a los modos de enseñar tradicionales, los cuales aún siguen enseñándose. Es cómo ese pie que no entra en la zapatilla porque ya es pequeña, hoy en día se sigue enseñando a pintar sentados en caballete y con pincel en la mano cuando creemos que hay mucho más que se puede hacer con la pintura, o con la arcilla, o con la capacidad creativa de cada uno .